Más no equivale necesariamente a mejor. Prueba de ello lo constituyen numerosos productos con características que sólo añaden costo. Un review tras otro se ha comprobado que en raras ocasiones incluir más de 512MB de memoria GDDR3 en una tarjeta de video mejora el desempeño. Esto se debe princialmente al hecho de que los programadores conocen el límite práctico en el cual deberían caber todas texturas que incluyen en sus títulos según el mercado por ciertas razones de costo. En su momento, el límite ha ido aumentado cuando el costo y el desempeño de los componentes ha mejorado. Un ejemplo claro lo constituye la cantidad de memoria en las tarjetas de video cuyo límite práctico para los productos de gama alta ha evolucionado acorde a estos factores: 2, 4, 8, 16, 64, 128, 256 y los actuales 512MB.
Otra razón para no agregar más memoria es porque el GPU simplemente carece del poder de procesamiento necesario para poder sacarle partido, como el conocido caso de la 8600GT de 512MB que tiene el mismo desempeño que la más barata versión de 256MB. En esta ocasión mostramos dos interesantes reviews que ilustran el caso:
9800GT 512MB
HD 4850 2GB
Fuentes: HardwareSecrets y Guru3D
lunes, 11 de agosto de 2008
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